Featured Posts

To top
21 Sep

La Semana de la Moda de Milán abre con Gucci

Gucci arranca la Milan Fashion Week con una colección híper cargada, presentada en un enorme escenario en el que el antiguo mundo se encuentra con un club nocturno del centro.
Como si estuvieran vestidos para una gran fiesta en Brooklyn, Berlín, Tokio o Shangai, las modelos desfilaron bajo una serie de grandes estatuas conformadas por un sonriente Buda, una seria esfinge, un firme Julio César y un triunfante Perseo con la ensangrentada cabeza de Medusa. Los diseños mezclaron todo eso y más. Michele viajó a través de los siglos y las culturas, desde la princesa de la dinastía Ming en China y bufones dignos de Picasso hasta capas de estilo Drácula con adornos de lentejuelas.

Belleza y cerebro combinados en un suéter en el que podía leerse la célebre frase “Don’t Marry a Mitford” (No te cases con una Mitford), del jersey que el 11 Duque de Devonshire llevó en relación a Deborah Devonshire (una de las hermanas Miford) con la que estuvo casado. Esto unido a una serie de clásicos trajes de hombre con estrafalarios bordados y pantalones disco; todos ellos serán ganadores asegurados para la caja registradora de la firma. El final llegó con una de las modelos en un vestido de chifón plisado hasta los pies en rosa degradado; los hombros estaban cubiertos con cristales y sus ojos con gafas perladas. En su brazo, la última broma interna de Michele, un bolso dorado y negro con el logo mal deletreado ‘Guccy’.

“He tenido que hacer una inmersión en la antigüedad para poder crear nuevas cosas”, sonrió Alessandro Michele en el backstage, tras ser acogido por la nobleza creativa. Desde la gran productora italiana ganadora de un Oscar Marina Cicogna hasta el fotógrafo Mick Rock, quien a menudo se encarga de la fotografía de las campañas de Gucci.

Su programa fue más intelectual. Bajo el título “The Act of Creation as an Act of Resistance” (“El arte de la creación como un acto de resistencia”), Michele citó a Albert Camus reafirmando que “la rebelión es un reto a la existencia en el nombre de lo que falta pero podría existir”.

La colección fue un oportuno recordatorio de que Michele trabaja temas similares en muchos de sus desfiles y definitivamente abre nuevos caminos, sobre todo al fijar su mirada en la vida actual desde lo más alto de la opulencia.

Los negocios no podrían ir mejor en Gucci. Sólo hay que mirar al nuevo CEO Marco Bizzarri, que tuvo la perspicacia de contratar al desconocido Michele. Tiene la sonrisa más grande de Europa estos días.

“Hemos registrado 2.900 millones de euros de ingresos en la primera mitad del año, lo que significa que terminaremos el año como la segunda marca de lujo más grande del mundo. Aún detrás de Louis Vuitton, pero por delante de Chanel y Hermès. ¡Lo que está muy bien!”, dijo Bizzari con una monumental sonrisa

 

Mainstream
No Comments

Leave a reply